Chile se transforma en el primer país que lanza un proyecto de ley que proteja los neuroderechos

Guido Girardi, presidente de la Comisión Desafíos del Futuro del Senado, junto a Rafael Yuste, impulsor del proyecto de investigación del cerebro humano más importante del mundo (BRAIN), acaban de proponer la incorporación de los “neuroderechos” a la reforma constitucional y legal.

La iniciativa que busca tipificar como derecho humano a la identidad cerebral, y que hoy pasó a ser un proyecto de ley que deberá revisar el Parlamento de Chile, contó con el apoyo de destacadas personalidades de la ciencia, política y el sector privado.

Entre estos se encuentran Adriana Muñoz, presidenta del Senado de Chile; Cecilia Hidalgo, presidenta de la Academia de Ciencias de Chile; Ennio Vivaldi, rector de la Universidad de Chile; Ignacio Sánchez, rector de la Universidad Católica; Gabriela Cuevas, presidenta de la Unión Interparlamentaria de las Naciones Unidas, entre otros.

En los últimos años las neurotecnologías han avanzado vertiginosamente y la medicina ha entregado una mejor calidad de vida a miles de pacientes alrededor del mundo. Sin embargo, diferentes investigadores advierten del poder de este nuevo tipo de avances de controlar y monitorear nuestros aspectos más privados: pensamientos y comportamientos que podrían ser alterados o espiados.

Para poder protegernos de estas posibles consecuencias es que surgen los “neuroderechos”, los cuales velarán por nuestra intimidad y libertad frente al constante avance de las compañías tecnológicas.

Chile se transformará en el primer país en presentar una iniciativa de este tipo, que busca reformar el artículo 19 de la constitución, proponiendo que su numeral 1º afirme que:

“La integridad física y psíquica permite a las personas gozar plenamente de su identidad individual, y de su libertad. Ninguna autoridad o individuo podrá, por medio de cualquier mecanismo tecnológico, aumentar, disminuir o perturbar dicha integridad individual sin el debido consentimiento. Sólo la ley podrá establecer los requisitos para limitar este derecho, y los requisitos que debe cumplir el consentimiento en estos casos”.

Al cambio de la Carta Fundamental se suma también el ingreso de un proyecto de ley que establece la neuroprotección y que busca resguardar la integridad física y psíquica de las personas, a través de la protección de la privacidad, de los datos neuronales, del derecho a la autonomía o libertad de decisión individual, y del acceso sin discriminaciones arbitrarias a aquellas neurotecnologías que conlleven aumento de la capacidades psíquicas.

En la ocasión, Adriana Muñoz, presidenta del Senado de Chile, aseguró que “la investigación no se detiene. Es así como la ciencia empieza a indagar en el cerebro (…) Sin embargo, se están estableciendo los límites éticos de estos descubrimientos (…) Se trata de defender la libertad y el atributo del ser humana que lo diferencia de otros seres vivos a través de un proyecto de ley”.

Por su parte, Cecilia Hidalgo, presidenta de la Academia de Ciencias de Chile apuntó que “no podemos cometer repetir los errores del pasado que usaron la tecnología para dañarnos unos a otros (…) los neuroderechos nos protegen de dispositivos invasivos que pueden afectar nuestro cerebro. Es imprescindible proteger nuestra privacidad mental”, aseguró Hidalgo.

“El mundo digital se está rigiendo por una batalla para ganar el control del humano. Tenemos que legislar para que las neurotecnologías hagan a las personas felices”, concluyó Guido Girardi, presidente de la Comisión Desafíos del Futuro del Senado de Chile.

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