• Cada 10 de septiembre se conmemora el Día Mundial para la Prevención del Suicidio, fecha impulsada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Asociación Internacional para la Prevención del Suicidio (IASP) bajo el lema «Crear esperanza a través de la acción». La efeméride busca concientizar a nivel global sobre la importancia de la detección precoz, la reducción del estigma social y la acción comunitaria.

En Chile, las cifras dan cuenta de un problema sostenido de salud mental, con una tasa de mortalidad cercana a los 10,3 suicidios por cada 100.000 habitantes, superando el volumen anual de homicidios consumados en el país. Los hombres presentan la mayor letalidad, falleciendo en una proporción de casi 4 a 1 respecto a las mujeres. Asimismo, los grupos de mayor vulnerabilidad nacional corresponden a hombres en edad laboral (30 a 59 años), jóvenes y adolescentes (15 a 24 años) y adultos mayores de 80 años.

A nivel local, la Región de Los Lagos registra históricamente tasas que superan de manera sistemática la media nacional, disputando los primeros lugares del país junto a Aysén y Magallanes. Factores como la dispersión geográfica en sectores rurales o insulares, el aislamiento, el consumo de alcohol y las condiciones climáticas del sur —con inviernos fríos y baja radiación solar— potencian los factores de riesgo.

Romper el mito del silencio

Ante esta realidad regional, Ingrid Brintrup, psicóloga del equipo de adultos del Centro de Atención Ambulatoria (CAE) de Salud Mental del Hospital Puerto Montt, recalca que la prevención no es una labor que comprenda exclusivamente a los equipos sanitarios, sino un compromiso transversal de familias, colegios, universidades y empresas.

Uno de los principales obstáculos en la sociedad radica en los temores infundados para hablar sobre el dolor emocional. «El principal mito que persiste es el no hablar del tema. La reacción inmediata es silenciar tema. Y la verdad es que está comprobado que en la medida en que uno pueda hablar respetuosamente del tema con esa persona que está sufriendo, bajan mucho los niveles de angustia y ansiedad», explica la profesional.

Brintrup advierte que, al detectar a alguien sufriendo, la respuesta habitual es intentar juzgar o resolver apresuradamente la situación recomendando «apreciar la vida». Frente a esto, enfatiza que la verdadera ayuda nace de la empatía y la escucha atenta: «Es increíble cómo la persona se puede relajar y decir: ‘Perfecto, acá puedo hablar de este tema sin que me juzguen’. Lo principal es poder escuchar atentamente, respetuosamente y hablar del tema», señala.

Hacer comunidad en el cotidiano

En los distintos sectores urbanos y rurales de la Región de Los Lagos, la atención al entorno cercano y el cuidado mutuo adquieren un valor fundamental. Frente a dinámicas sociales que suelen favorecer el aislamiento, la psicóloga del HPM invita a superar la tendencia individualista y fortalecer la vida en comunidad a través de pequeños gestos cotidianos.

«Tenemos que hacer comunidad en esto. Hay gestos tan pequeños dentro de una comunidad, por ejemplo, si me doy cuenta de que mi vecino que está solo y que habitualmente va a comprar el pan a determinada hora y no lo veo pasar, pucha que cuesta ir a tocar un poco la puerta y ver si está bien», ejemplifica Brintrup.

Entre las señales de alerta a las que se debe prestar atención en el hogar o en redes sociales, destacan:

  • Cambios conductuales: Aislamiento prolongado en la habitación, alteraciones drásticas en el sueño o en el apetito.
  • Expresiones verbales e indirectas: Comentarios o publicaciones en redes sociales que expresen deseos de «desaparecer», «dormir y no despertar» o expresiones de culpa desmedida por situaciones complejas como la cesantía o problemas familiares.
  • Resguardo preventivo en el hogar: «Si yo sospecho que alguien de mi familia puede hacerse daño, ojalá eliminar de su entorno cualquier objeto que pudiera ser un eventual riesgo. Fármacos fuera de la vista».

Vías de ayuda

Para acompañar a quienes atraviesan por un proceso de ideación o crisis, la red de salud pública de Chile y el Hospital Puerto Montt disponen de diversos canales articulados:

  • *Línea 4141 «No estás solo/a»: Canal telefónico del Ministerio de Salud, gratuito, confidencial y disponible las 24 horas del día, atendido por profesionales especializados en contención de crisis.
  • Atención Primaria de Salud (CESFAM): Puerta de entrada para evaluaciones iniciales e ingreso a programas de Salud Mental en los barrios de la comuna y la provincia.
  • CAE Salud Mental Hospital Puerto Montt: Centro de especialidad ambulatoria (para adultos e infanto-adolescentes) que recibe pacientes derivados de consultorios de la red (como Techo Para Todos y San Pablo) o del COSAM. Cuenta con un equipo multidisciplinario (psiquiatras, psicólogos, enfermeros y trabajadores sociales) que brinda acompañamiento clínico, seguimiento y psicoeducación familiar.
  • Servicios de Urgencia HPM: Destinado a situaciones de riesgo vital o crisis inminente. Aunque se promueve el uso preventivo de la Atención Primaria para evitar tensionar las urgencias hospitalarias, las crisis de salud mental con riesgo inminente de autoagresión son tratadas como urgencias vitales prioritarias.