Científicos han logrado desarrollar un trigo mejorado mediante edición genética capaz de reducir drásticamente la formación de acrilamida durante el proceso de cocción. Este avance, liderado por el centro Rothamsted Research en Inglaterra, busca transformar el pan en un alimento más seguro para el consumo humano.

La acrilamida es un compuesto químico que se genera cuando alimentos ricos en almidón, como el trigo o las papas, se someten a temperaturas superiores a los 100 grados. Según evidencia científica, esta sustancia es considerada un probable carcinógeno para las personas.

Reducción de riesgos sin afectar la producción

El proceso utiliza la técnica CRISPR, una «tijera molecular», para silenciar los genes responsables de formar asparagina, el aminoácido precursor de la acrilamida. Los resultados muestran una disminución de este compuesto de entre un 59% y un 93% en el grano.

A diferencia de intentos previos, este mejoramiento biotecnológico no compromete el rendimiento agrícola ni altera la nutrición del cultivo. «Es una ventaja de la técnica de la edición genética que es muy precisa y dirigida», explicó Daniel Norero, jefe de operaciones de Neocrop Technology.

El Reino Unido ya otorgó la aprobación de cultivo comercial para este trigo a inicios de julio de 2024. Este hito se suma a normativas que diferencian la edición genética de los transgénicos, permitiendo una salida más rápida al mercado.

El impacto en el alto consumo de pan en Chile

Chile se sitúa en el «top tres» de consumidores de pan a nivel mundial, con una ingesta que supera los 90 kilos por persona al año. Por esta razón, la integración de estas tecnologías en la industria molinera es vista como un beneficio directo para la salud pública nacional.

Daniel Norero destacó que la edición genética es una tecnología segura que no requiere insertar genes de especies distintas. Esto ha permitido que organismos como el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) establezcan procesos regulatorios ágiles en Chile.

Innovación biotecnológica con sello local

Neocrop Technology, empresa chilena de biotecnología, ya cuenta con luz verde en el país para un trigo con alto contenido de fibra. Este desarrollo nacional busca mejorar el metabolismo y reducir riesgos de obesidad y diabetes manteniendo el sabor tradicional.
La firma también trabaja en mejorar cultivos de avena, lupino y arándanos, enfocándose en la sustentabilidad y la nutrición avanzada. El objetivo es que los alimentos actúen como medicina preventiva a través de mejores propiedades nutricionales.

Se estima que para fines de esta década, estas variedades de trigo mejorado podrían estar plenamente integradas en la cadena de producción nacional. El avance marca un cambio de paradigma hacia una agricultura que prioriza directamente la seguridad del consumidor final.

Entrevista completa en Campo al Día de Radio SAGO: Daniel Norero, jefe de operaciones de Neocrop Technology.