El desafío de la unidad en una UDI partida en dos

El partido se siente identificado con Bolsonaro? “El partido se siente identificado conmigo, porque fui yo la que gané la elección”.

La respuesta fue expresada la tarde de lunes 17 de diciembre, por la reelecta presidenta de la UDI, Jacqueline van Rysselberghe, en medio de un punto de prensa que realizó en la sede del partido, donde su reunión con el presidente electo de Brasil -a mediados de octubre- y la serie de actividades en que acompañó al hijo del mandatario y diputado de ese país, Eduardo Bolsonaro, durante su estadía en Chile, fueron vistos como gestos hacia los sectores más conservadores de la tienda.

Aunque la senadora por Biobío defendió su cercanía con las nuevas autoridades brasileñas y negó una supuesta “derechización” de la UDI y Chile Vamos, el triunfo que obtuvo en la elección interna del domingo podría significar, en opinión de sus adversarios, que la timonel vuelque sus energías a disputar el espacio que, a la derecha de la UDI, lidera el excandidato presidencial José Antonio Kast.

Ante ese escenario, no obstante, las mismas fuentes sostienen que la estrecha diferencia de votos que le separó de la lista que lideraba el diputado Javier Macaya se vuelve una “garantía”. Y es que -de acuerdo a versiones preliminares, pues los resultados definitivos recién serán informados hoy- mientras la senadora obtuvo cerca del 52% de los votos, un 48% de los militantes adhirió a la postulación del diputado, dejando a la UDI virtualmente dividida en dos bandos.

Así lo expresaba un cercano a Macaya, quien sostuvo que “la UDI se partió en dos” y, a diferencia de lo que ocurrió en 2016, cuando la senadora derrotó al diputado Jaime Bellolio casi “2 a 1” -62,4% versus 37,6%-, lo ocurrido el domingo dejó a Van Rysselberghe “con menos margen de acción”.

Estamos frente a la elección más estrecha de la historia de la UDI y de cualquier partido político. Prácticamente quedamos en dos mitades, lo que hace evidente que el único esfuerzo es el de la unidad”, afirmó Macaya, quien añadió que “mi voluntad siempre va a ser darle gobernabilidad a la UDI, voy a contribuir a que eso sea posible, pero, obviamente, también depende de cómo asuma la presidenta que hay una parte importante del partido que quería una mirada de futuro y una conducción distinta”.

Gestos necesarios

El diputado Juan Antonio Coloma -quien compitió como candidato a secretario general de Macaya- remarcó que “estamos siempre disponibles a trabajar en unidad, eso es parte del ADN de la UDI, pero también se requieren ciertos gestos, donde podamos ver que efectivamente la voz de la mitad de la UDI sí va a ser escuchada”.

Desde la lista triunfadora, el diputado Juan Manuel Fuenzalida -quien asumirá una de las vicepresidencias- planteó que “uno de los tres ejes que estableció ‘la Coca’ en esta campaña es fortalecer el partido, que no se desintegre, y la única forma de hacerlo es con unidad. Habrá que hacer los gestos de uno y otro bando para que esa unidad sea sincera”.

Uno de estos gestos se asocia a la incorporación de uno de los miembros de la lista perdedora a la nueva mesa, algo que, de todas formas, está establecido en los estatutos del partido, que estipulan que quien obtenga más de un 35% de los votos podrá formar parte de la directiva entrante. Mientras la lista de Macaya baraja la opción de que sea la diputada María José Hoffmann quien asuma esa responsabilidad, Van Rysselberghe sorprendió pidiendo que sea el jefe de bancada quien llene ese cupo.

Me encantaría que Javier Macaya pudiera incorporarse a la mesa. Esa es una señal de unidad fuerte”, dijo la senadora. La respuesta de su contendor, sin embargo, fue que “para propiciar la unidad, es muy importante que desde el principio se acepten las propuestas de quienes representan casi la mitad del partido; no se trata de imponer sin mayor diálogo previo. Nosotros estamos aún viendo esto y avisaremos apenas tengamos claridad quién se incorpora”.

Quien también apeló a la necesaria unidad de la tienda fue el alcalde Joaquín Lavín. La figura política mejor evaluada según la última encuesta CEP y quien se había mantenido al margen de la contienda partidaria, reconoció ayer en su programa de Radio El Conquistador que había votado por Macaya y afirmó que “el gran desafío de Jacqueline van Rysselberghe es volver a unir este partido para que vuelva a ser influyente, porque dejó de ser el partido número uno en Chile en la última elección parlamentaria”.

En tanto, lejos de aquellos ánimos unitarios, el diputado Bellolio afirmó que la conducción de Van Rysselberghe ha sido “sectaria” y que, ante su triunfo, “sigo siendo militante, pero hoy día soy menos simpatizante”, reiterando así su eventual renuncia al partido, decisión que -no obstante- comunicaría recién en marzo próximo.

Resultados pendientes

A las 15:30 horas del lunes, el Tribunal Supremo del partido volvió a reunirse para continuar con la recepción de las actas desde distintas comunas del país.

Sin embargo, recién durante la jornada de hoy martes se espera que exista una versión oficial y concluyente sobre los resultados del proceso en todo el país.

Fuente: La Tercera

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