En el marco de Chilelácteo 2026, congreso que comienza hoy en Osorno, Gonzalo Jiménez, académico, investigador y fundador de la consultora Proteus, participará en el conversatorio “La importancia de la sucesión en las empresas familiares: qué sucede cuando se sucede”, espacio que abordará uno de los procesos más sensibles para la continuidad de las empresas familiares, así como también empresas familiares agroindustriales y cooperativas: el traspaso generacional.

La charla se realizará hoy, entre las 14:15 y 16:00 horas, donde Jiménez pondrá el foco en los desafíos que enfrentan las empresas familiares cuando deben proyectar su continuidad más allá de sus fundadores, ordenar roles entre generaciones, definir mecanismos de gobierno y resguardar el propósito que dio origen al proyecto empresarial.

Para Jiménez, la sucesión no debe entenderse únicamente como un cambio de mando, sino como un proceso más profundo, donde se ponen a prueba la confianza, las reglas, la capacidad de diálogo y la visión de largo plazo de la familia empresaria.

“En las empresas familiares, a las nuevas generaciones no se les entrega una corona; se les confía un legado. Ese legado puede asumirse desde distintos roles: como socio, inversionista, director, ejecutivo o emprendedor. Lo relevante es que exista claridad, preparación y una gobernanza capaz de acompañar ese tránsito”, señala Gonzalo Jiménez.

Desde esa mirada, la sucesión requiere estructuras que permitan ordenar las expectativas familiares y empresariales, evitando que las diferencias naturales entre generaciones se transformen en quiebres. Según Jiménez, “el propósito que congrega y reúne a un grupo familiar es una gran fuerza motriz, pero naturalmente muta en el tiempo, porque en las familias siempre está ocurriendo algo”.

En ese contexto, la gobernanza adquiere un rol central. No se trata solo de definir cargos o responsabilidades, sino de construir reglas compartidas para tomar decisiones, resolver tensiones y proyectar el negocio familiar en escenarios de cambio.

“Un family office, y en general toda empresa familiar que busca trascender, requiere reglas vivas: mecanismos co-construidos de toma de decisiones, capaces de contener los dilemas de autogobierno que inevitablemente aparecerán”, agrega Jiménez.

Para Jiménez, estos procesos pueden ser virtuosos cuando se enfrentan con método y conversación. “Es necesario evitar la lógica de ganadores y perdedores y abrirse a escenarios de suma positiva. A veces separar para dar libertad, generar espacios para multiplicar o permitir la exploración pueden ser decisiones estratégicas y sensibles”, sostiene.

La participación de Gonzalo Jiménez en Chilelácteo 2026 buscará aportar una mirada estratégica sobre cómo las empresas familiares pueden enfrentar la sucesión no como una amenaza, sino como una oportunidad para fortalecer su continuidad, renovar liderazgos y proyectar su contribución al desarrollo productivo del país.