Una compleja situación enfrenta el sector exportador nacional tras la confirmación, por parte de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos, de un nuevo arancel del 12,5% para la fruta fresca y el salmón chileno.

La medida, calificada como unilateral, ha despertado duras críticas en gremios como Fedefruta y SalmonChile, quienes acusan una vulneración de los tratados vigentes.

El impacto no es menor: la fruta chilena genera 3.500 millones de dólares por temporada en la economía estadounidense y sostiene 19.000 empleos allá. Desde el agro nacional existe preocupación por el trato discriminatorio, considerando que países como Ecuador mantienen tasas preferenciales del 10%, pese a tener estándares menores a los de Chile.

Este escenario de incertidumbre comercial se suma a un panorama económico global tenso, con el barril de petróleo subiendo o bajando según los pulsos bélicos y proyecciones de un dólar en Chile que podría escalar sobre los 950 pesos en los próximos meses, ante incertidumbre global. Los gremios esperan ahora una respuesta firme de la diplomacia chilena para revertir una medida que fractura décadas de confianza bilateral.