Una fiscalización conjunta de Aduanas, la Capitanía de Puerto de Puerto Natales y la PDI permitió detectar una infracción en un yate con bandera británica que se encontraba fondeado en el canal Señoret, en la Región de Magallanes.

La embarcación contaba con autorización para llevar a cabo actividades de turismo no pagadas en territorio nacional. Sin embargo, durante la fiscalización se estableció que sus ocupantes estaban haciendo actividades de manera remunerada, cobrando por traslados y distintos recorridos turísticos.

Según los antecedentes conocidos, las personas que se encontraban a bordo además contaban con visa de turista y permisos temporales para permanecer en Chile.

Este tipo de fiscalizaciones busca determinar si las embarcaciones extranjeras cuentan con las autorizaciones correspondientes y si efectivamente cumplen las condiciones bajo las cuales ingresaron al país.

La situación no sería un caso aislado. En ocasiones anteriores se han detectado embarcaciones que ofrecen servicios turísticos sin contar con las autorizaciones necesarias, incluso promocionando sus recorridos, precios y horarios a través de páginas web y redes sociales.

Las autoridades han insistido en la importancia de que quienes contraten este tipo de servicios revisen previamente si la embarcación o empresa se encuentra registrada y autorizada para efectuar actividades turísticas en Chile, ya que contratar servicios fuera del marco legal puede generar dificultades, especialmente ante una eventual emergencia o accidente.