En el marco del reciente Comité de Integración Binacional realizado en Valdivia, la Ruta Lagos y Volcanes (RLV) tuvo un rol protagónico al liderar una exposición conjunta con la Provincia de Neuquén, donde se presentaron casos de éxito de articulación transfronteriza y una ambiciosa propuesta de promoción binacional.
El eje central de esta alianza es el encadenamiento comercial y territorial entre dos grandes arterias del cono sur: la Ruta 40 en Argentina y la Ruta Lagos y Volcanes en Chile. Esta iniciativa busca conectar de forma fluida los distintos circuitos de la RLV con el territorio neuquino, respetando y potenciando la vocación específica de cada destino.
Durante la cita binacional se formalizaron importantes compromisos institucionales. Por un lado, se suscribió un Convenio de Integración Comercial con la Subsecretaría de Turismo de Neuquén, destinado a reforzar las redes entre privados para empaquetar y comercializar productos turísticos específicos que conectan ambas vertientes cordilleranas. Así también, se llevó a cabo la suscripción de un segundo convenio con el Municipio de Junín de los Andes, epicentro de la Ruta de la Fe en Neuquén, para su empalme estratégico con la Ruta del Padre Pancho en el circuito Araucanía Lacustre, consolidando un corredor de turismo religioso de alto potencial.
La integración de ambas rutas escénicas abre un abanico de circuitos temáticos con enorme potencial de mercado.
Ruta Gastronómica del Pehuén y Sabores Cordilleranos.
Conecta la Araucanía Andina con el territorio neuquino. Une la producción local del cordero victoriense, el piñón pehuenche, el chivo de Lonquimay y los productos identitarios del sur de Chile con eventos gastronómicos de alcance internacional como la Fiesta del Chef Patagónico en Villa Pehuenia, articulando la oferta gastronómica y de productores locales bajo el sello de la Araucaria/Pehuén.
Corredor de Espiritualidad, Fe y Cultura.
La articulación transfronteriza permite proyectar una gran arteria de turismo religioso. Inicia con la Ruta de la Fe en Neuquén, cuyo centro está en Junín de los Andes, y empalma en la Araucanía Lacustre con la Ruta del Padre Pancho. Más al sur, al conectar con Villa La Angostura, enlaza de forma continua con la Ruta Jesuítica. Esta última atraviesa el circuito del Lago Llanquihue por el Paso Vuriloche y culmina en el patrimonio de la humanidad de las iglesias de madera de Chiloé.
Corredor de Biodiversidad y Rewilding Transfronterizo.
El movimiento natural de la fauna demuestra que los ecosistemas no reconocen fronteras. Muestra de ello es el hito del huemul Newenche, ejemplar criado en la Reserva Biológica Huilo Huilo que en su desplazamiento natural cruzó hacia el Parque Nacional Lanín en Argentina. Este fenómeno abre una oportunidad única para consolidar un corredor biológico y de conservación binacional entre la RLV y la Patagonia neuquina.
Corredores Vitivinícolas Incipientes.
Aunque las rutas del vino en el sur austral se encuentran dispersas en ambos lados de la cordillera, existe la oportunidad estratégica de mapear y articular pequeños viñedos cordilleranos y termales, creando circuitos boutique de enoturismo de clima frío con identidad volcánica.
La integración de la Ruta 40 y la RLV no solo facilita el tránsito de visitantes internacionales: crea circuitos temáticos de alto valor agregado que potencian el patrimonio, la identidad y las economías de base local en Chile y Argentina.









