Un operativo conjunto entre la Fiscalía Regional de Los Lagos y la PDI logró desarticular una peligrosa red transnacional que se dedicaba a captar mujeres en el extranjero para trasladarlas con fines de explotación sexual en distintas regiones del país.
La denominada «Operación Guaraní» culminó con la detención de 10 personas a nivel nacional, donde los tres líderes de esta estructura delictual quedaron bajo la medida cautelar de prisión preventiva, mientras que los otros siete imputados quedaron con arresto domiciliario total.
El subprefecto Sergio Castro, jefe de la Brigada de Robos de la PDI de Puerto Montt, explicó que las víctimas ingresaban a Chile simulando ser turistas para engañar los controles. Así, y una vez en el país, las ciudadanas paraguayas vivían y trabajaban en domicilios habilitados para el comercio sexual.
De acuerdo al oficial de la PDI las mujeres sufrían graves mermas económicas y carecían de libertad para escoger a sus clientes, detallando además que se le descontaban plata por conceptos de viaje, alimentación, alojamiento y por aseo en las casas.
Por su parte, Carmen Gloria Wittwer, fiscal regional, destacó que este es segundo caso de trata de personas en la región donde el primero de ellos las condenas sumas más de cien años.
Además de la explotación, la policía logró acreditar el delito de lavado de activos, ya que la banda utilizaba a «testaferros» en la ciudad de Castro, quienes facilitaban sus cuentas bancarias para blanquear los ingresos ilícitos mediante sociedades de fachada.









