En el marco de la celebración del Mes de la Leche, la industria láctea chilena refuerza su compromiso con el desarrollo sostenible a través de la implementación del “APL de la Industria Láctea Procesadora Sustentable II”.
Este Acuerdo de Producción Limpia (APL), liderado por el Consorcio Lechero, representa una hoja de ruta estratégica para las plantas procesadoras que buscan armonizar la eficiencia productiva con el cuidado del medio ambiente y el bienestar social.
El objetivo central de este acuerdo es avanzar significativamente en la sustentabilidad de los procesos industriales. Para lograrlo, las instalaciones adheridas trabajan en mejorar su desempeño ambiental y fortalecer la resiliencia del sector frente a los desafíos impuestos por el cambio climático. Un aspecto diferenciador de este APL es el involucramiento activo de toda la cadena de valor, asegurando que los estándares de sostenibilidad permeen desde el origen hasta el producto final.
Sin embargo, el impacto del acuerdo trasciende los muros de las fábricas. Uno de sus ejes fundamentales es el Plan de Relacionamiento Comunitario, el cual permite a las instalaciones vincularse de manera directa con las comunas y sectores donde operan.
En esta edición, nueve establecimientos participantes ejecutarán acciones diseñadas para aportar valor a su entorno social. Estas actividades se centran en áreas críticas como la educación ambiental y el conocimiento de los procesos productivos.
Natalie Jones, coordinadora de Sustentabilidad del Consorcio Lechero, destaca que lo social es un pilar ineludible de la sustentabilidad. Según Jones, la experiencia previa ha sido sumamente positiva, logrando hitos educativos como la presentación del cuento “Remi y el vaso de leche”. Esta obra permite que niños y niñas comprendan el ciclo de los lácteos, desde el campo hasta el consumidor, fomentando una cultura de valoración por el trabajo sectorial.










