La Fiscalía Local de Osorno obtuvo este viernes la prisión preventiva para dos hermanos acusados de ser los autores de un violento homicidio ocurrido la madrugada del pasado miércoles en el puente Chaurakawin. Durante la audiencia de formalización, el tribunal validó los antecedentes que vinculan a los imputados con una emboscada planificada, motivada por conflictos territoriales y vecinales anteriores.
Ambos sujetos enfrentan cargos por el delito de homicidio simple en calidad de autores. Adicionalmente, a uno de los hermanos se le imputó el delito de porte y tenencia ilegal de arma de fuego y municiones.
Tras evaluar las pruebas presentadas por el Ministerio Público, el magistrado acogió la solicitud de la Fiscalía y determinó que la libertad de los detenidos representa un peligro para la seguridad de la sociedad.
El tribunal otorgó un plazo de 120 días para el desarrollo de las diligencias investigativas restantes. Durante este periodo, la Brigada de Homicidios y el Laboratorio de Criminalística (Lacrim) de la PDI continuarán procesando evidencia clave, reportó la fiscal jefa de Osorno, María Angélica de Miguel.
Dinámica del ataque en el viaducto
El crimen se habría desencadenado luego de un altercado en un servicentro, lo que derivó en una persecución por diversas calles de la ciudad. La víctima fatal se desplazaba en su vehículo por el puente Chaurakawin cuando fue interceptada repentinamente por los acusados.
Según el reporte oficial, uno de los hermanos impactó intencionalmente el automóvil del joven para bloquear su trayecto. Acto seguido, el segundo imputado arribó al lugar en un segundo vehículo para completar el acorralamiento de la víctima.
Desde los móviles, los sujetos descendieron para atacar directamente al conductor. En ese instante, se ejecutaron siete disparos, de los cuales uno resultó mortal. «Una de esas balas alcanza a la víctima y le provoca la muerte en el lugar», precisó la fiscal jefe de Osorno, María Angélica de Miguel.
Rencillas previas como móvil del crimen
La investigación liderada por el Ministerio Público estableció que todos los involucrados residían en el sector de la población Quinto Centenario. Los antecedentes apuntan a que mantenían una relación de vecindad marcada por conflictos de larga data. Estas rencillas previas habrían escalado hasta provocar la fatal emboscada en plena vía pública el pasado 25 de febrero.









