Sin respuestas claras sobre la reubicación de sus hijos se mantienen poco más de 200 apoderados del Colegio Bicentenario de Alerce, el que hace dos semanas fue destruido por un incendio en medio de un robo perpetrado por cuatro delincuentes juveniles.
Sarita Noriega, presidenta del Centro de Padres y Apoderados, manifestó que por ahora no hay nada claro sobre el futuro académico inmediato de sus hijos, aunque precisó que la idea es que se mantenga unida la comunidad escolar.
La dirigente social manifestó que ellos están dispuestos a esperar lo que sea necesario para el retorno a clases, pero con medidas que no atenten en contra del bienestar emocional de los escolares.
Asimismo, recalcó que como apoderados ya hicieron una inversión en ropa y útiles que se les había solicitado para este año.
Se esperaba que durante esta jornada se concrete una reunión entre las autoridades educacionales, el sostenedor y los padres y apoderados, a fin de ir elaborando un plan de reubicación para los 200 escolares que al día de hoy no podrán ingresar a clases el próximo
4 de marzo.









