El senador Iván Moreira calificó como un «quiebre institucional sin precedentes» el fin abrupto de la cita entre el presidente Gabriel Boric y el mandatario electo, José Antonio Kast. Según el legislador, la falta de claridad del Ejecutivo sobre el cable submarino y las ofensas personales gatillaron la crisis.

Moreira detalló que el mandatario electo decidió retirarse de la casa de Gobierno al sentirse agraviado por declaraciones previas de Boric en televisión nacional, donde se cuestionó su integridad.

El conflicto escaló por la gestión del proyecto de fibra óptica, donde Moreira acusó al Gobierno de ocultar advertencias de seguridad nacional emitidas por Estados Unidos. El parlamentario criticó duramente que la información estratégica se manejara con contradicciones y se entregara «a goteo» a las autoridades entrantes.

A pesar de la tensión, Moreira subrayó la importancia de mantener el pragmatismo entre China, principal socio comercial, y la relación histórica con Washington. El legislador destacó que la futura administración deberá priorizar el interés nacional sobre las presiones externas para garantizar la inversión tecnológica.

Respecto al traspaso de mando, el senador llamó a respetar el acto republicano el próximo 11 de marzo, pese al «mal ánimo» que percibe en la futura oposición. Moreira anticipó que los ejes prioritarios de la gestión de Kast serán la seguridad, la inmigración y el empleo para levantar al país.

Finalmente, el legislador advirtió que el Congreso enfrentará un escenario complejo debido al empate de fuerzas en el Senado. La capacidad de diálogo será fundamental para evitar que se traben proyectos de ley críticos en un ambiente de alta polarización política.