El último reporte del INE reveló que la tasa de desocupación regional se situó en un 5,9%, marcada por un fuerte incremento de mujeres buscando empleo que no logra ser absorbido por el mercado laboral.
La tasa de desocupación en la Región de Los Lagos alcanzó un 5,9% durante el trimestre móvil diciembre 2025 – febrero 2026, de acuerdo con el informe del Instituto Nacional de Estadísticas (INE). Esta cifra representa un aumento de 1,4 puntos porcentuales en doce meses, explicado por un crecimiento de la fuerza de trabajo mayor a la creación de empleos.
Brecha de género en aumento
El reporte detalla que la desocupación femenina llegó al 7,0%, registrando un alza significativa de 2,8 puntos porcentuales en un año. En contraste, la tasa de desocupación de los hombres se situó en un 5,0%, con un incremento anual de apenas 0,3 puntos.
Este fenómeno responde a que la fuerza de trabajo femenina creció un 4,6%, superando ampliamente la generación de nuevos puestos para mujeres (1,4%). En términos simples, hay más mujeres buscando insertarse laboralmente de lo que la economía regional está logrando contratar.
Informalidad golpea a las trabajadoras
Otro punto crítico del informe es la tasa de ocupación informal, que a nivel general en la zona se ubicó en un 28,0%. Al desglosar por sexo, la informalidad en las mujeres ascendió al 28,9%, subiendo 4,1 puntos en doce meses.
Por el contrario, los hombres experimentaron un descenso en su tasa de informalidad, situándose en un 27,4%. Esto refleja que una parte importante de las mujeres que logran trabajar lo hacen en condiciones de desprotección legal.
Sectores que sostienen la ocupación
A pesar del alza en la desocupación, la población ocupada regional creció un 0,7% en un año, sumando a 3.013 personas. Las ramas que más incidieron en este incremento fueron la industria manufacturera (30,0%), el comercio (10,0%) y las actividades de salud (24,0%).
En cuanto a las categorías ocupacionales, el aumento fue liderado por los trabajadores por cuenta propia, con un alza del 8,0%. También destacó el incremento de familiares no remunerados, que se disparó un 102,4% en el periodo analizado.
Presión en el mercado laboral
La tasa de presión laboral, que mide tanto a desocupados como a ocupados que buscan otro empleo, llegó al 12,2% regional. En las mujeres, este indicador es aún más agudo, alcanzando un 12,8% frente al 11,8% de los varones.
Finalmente, el promedio de horas efectivamente trabajadas en la región bajó a 36,6 horas semanales. Las mujeres promedian 33,2 horas, mientras que los hombres mantienen una jornada promedio de 39,2 horas.
La evolución de estas cifras en los próximos meses será clave para observar si la región logra generar puestos de calidad que absorban la creciente oferta laboral femenina.









