El alcalde de Frutillar, Javier Arismendi, manifestó su profunda preocupación por las deficiencias en la mantención de los establecimientos públicos bajo la administración del Servicio Local de Educación Pública (SLEP) Llanquihue.

Ante los recientes cierres de planteles por presencia de plagas y problemas de alcantarillado, la autoridad comunal sugirió evaluar el regreso de la administración escolar a las municipalidades.

La crisis estalló tras la clausura del Liceo Industrial Chileno Alemán, donde se detectaron fecas de roedores y presunta presencia de murciélagos en los entretechos.

A esta situación se suma el Jardín Infantil Frutillita, cerrado por la Seremi de Salud tras descubrirse una grave filtración de aguas servidas bajo una sala cuna.

El alcalde Arismendi informó que el recinto presenta saturación de desechos orgánicos y gases, además de una fosa séptica antigua mal sellada que generó un hundimiento en el patio.

El edil criticó que, si bien el SLEP ha cumplido en obras de «macro» infraestructura, falla sistemáticamente en el mantenimiento preventivo y los detalles técnicos cotidianos.

Debido a estas fallas, el alcalde propuso formalmente que se evalúe el retorno de la educación pública a los municipios o la creación de servicios locales exclusivamente comunales.

A su juicio, el error del modelo actual es centralizar cinco comunas en un solo servicio, lo  que superaría la capacidad humana y operativa para atender a todos los planteles.

Por ahora, el municipio ha dispuesto de centros comunitarios para albergar a los párvulos afectados, mientras se espera que el SLEP presente un plan de reparaciones definitivo.

Asimismo, en las próximas horas se espera el resultado de las inspecciones de la Seremi de Salud en el Liceo Ignacio Carrera Pinto, que también presenta presencia de roedores y filtraciones de lluvia.