El presidente de los camioneros del sur, Fredy Martínez, alerta sobre un alza del 65% en los costos de combustible que mantiene al 80% de la flota nacional en estado de insolvencia. Tras reunirse con el Gobierno, el gremio advierte que buscan evitar un «megaparo», aunque enfatizan que estas medidas no se avisan previamente.

Fredy Martínez, presidente de la Confederación de Camioneros Centro Sur de Chile, calificó como «crítica» la situación financiera de los pequeños y medianos transportistas del país. El dirigente advirtió que el sector enfrenta una insolvencia inminente debido a las constantes alzas de combustible.

Tras una serie de reuniones con los ministros de Hacienda, Transportes, Interior y Economía, Martínez fue enfático sobre la posibilidad de nuevas movilizaciones en las rutas. Según el líder gremial, «los paros no se anuncian, los paros se hacen», marcando una postura de alerta máxima.

Impacto del alza en el diésel

El gremio reporta que, tras la «mega alza» del pasado 26 de marzo y el reciente incremento de 36,4 pesos, el costo del combustible ha subido un 65%. Esta situación impacta directamente en la operación, donde el ítem diésel ya representa el 30% de los costos directos de cada viaje.

Martínez explicó que el 80% de la flota nacional está compuesta por pequeñas y medianas empresas de corte familiar que hoy no pueden operar. «No es que no quieran trabajar, es que ya agotaron sus recursos», señaló el vocero tras su regreso de Santiago.

El dirigente también denunció que los grandes generadores de carga no han traspasado estas alzas a las tarifas de fletes. Mientras los pequeños clientes han sido más conscientes, las grandes cadenas mantienen tarifas que no cubren los costos operacionales mínimos.

Exigencias al Gobierno y acuerdos pendientes

FEDECAM Centro Sur solicitó al Ejecutivo la implementación de una línea de crédito directo para la compra de combustible con seguros asociados. El gremio rechaza las soluciones basadas en créditos bancarios tradicionales, ya que muchos transportistas presentan problemas comerciales por la misma crisis.

Asimismo, recordaron que existen compromisos firmados en 2022 con grandes gremios como la CPC y la Sofofa que aún no se cumplen. Entre estos puntos destaca el fin de las «malas prácticas» de pagos a 90 o 120 días y la mejora de tarifas mediante polinomios de ajuste.

Martínez subrayó que las últimas movilizaciones de su confederación fueron motivadas por la inseguridad y ataques a conductores como Juan Barrios y Ciro Palma. No obstante, la crisis económica actual podría forzar una nueva acción de fuerza de carácter nacional.

Futuro de las movilizaciones

El dirigente gremial espera una respuesta concreta a los oficios entregados en el Palacio de La Moneda y el Ministerio de Economía. La organización busca evitar un «megaparo», pero insiste en que la estabilidad del mercado no llegará de forma automática.

Por ahora, las bases de la FEDECAM Centro Sur, con presencia desde la Región Metropolitana hasta Magallanes, se mantienen en asamblea permanente. El gremio espera señales políticas claras para evitar que la crisis logística se profundice en el corto plazo.