El Ministerio de Educación y la Seremi de Salud establecieron un plan de acción urgente para supervisar las desratizaciones en la región. La medida surge tras la suspensión de clases y prohibiciones de funcionamiento en recintos de Chiloé, Llanquihue y Osorno por presencia de vectores.
Las autoridades regionales de Salud y Educación confirmaron el inicio de una vigilancia estricta sobre los procesos de higiene en los establecimientos educacionales de la Región de Los Lagos, luego de la detección de plagas de roedores y deficiencias estructurales en al menos 11 recintos escolares de la zona.
Como parte de la estrategia, se implementará un calendario regional de desratización para verificar que las limpiezas estén al día. El Seremi de Educación, Dalmiro Yáñez, explicó que se utilizará una planilla de control para fiscalizar el cumplimiento de estos procesos por parte de los sostenedores.
Plan de fiscalización regional
El objetivo de esta planilla es identificar qué liceos y escuelas cuentan con sus procesos de sanitización vigentes y cuáles han descuidado estas labores. Según la autoridad, la salud de los estudiantes es la prioridad absoluta en medio de esta crisis.
En caso de detectarse riesgos, las actividades académicas se mantendrán suspendidas hasta que se acredite la subsanación de las fallas. La Seremi de Salud, Evelyn Brintrup, subrayó que la responsabilidad primaria de estas condiciones recae directamente en los administradores de los recintos.
La vigilancia se intensificará con el apoyo de la Superintendencia de Educación para asegurar que ningún estudiante corra riesgos sanitarios. Este plan busca prevenir también la proliferación de enfermedades como el virus Hanta en las comunidades escolares.
Focos críticos en Chiloé y Llanquihue
En la provincia de Chiloé, cinco establecimientos educacionales ya enfrentan prohibiciones de funcionamiento y sumarios sanitarios. Las fiscalizaciones revelaron allí presencia de roedores, colapsos de alcantarillado y agua potable fuera de norma.
Por su parte, en la provincia de Llanquihue, cuatro liceos suspendieron clases en Maullín y Frutillar por la presencia de ratones y murciélagos. Entre los afectados figuran el Liceo Industrial de Frutillar y el Liceo de Carelmapu, este último con denuncias de plagas desde marzo.
A esta lista se suma la Escuela Encarnación Olivares de Maullín y dos jardines infantiles en Frutillar con problemas de alcantarillado. En Osorno, la Escuela Agroecológica de Pichil también reportó roedores y rebalse de aguas servidas, lo que ya afecta la salud de algunos alumnos.
Demandas de las comunidades escolares
Apoderados de diversos sectores han manifestado su malestar exigiendo soluciones definitivas y no solo medidas paliativas. En Carelmapu, los padres vinculan la plaga con la acumulación de basura y exigen cierres perimetrales adecuados.
En la Escuela de Pichil, las familias califican como «inaceptable» que los niños asistan a clases expuestos a focos de contaminación. Las comunidades esperan que la nueva revisión del calendario de sanitización garantice entornos seguros para el retorno presencial.









