La comunidad educativa del Liceo Ignacio Carrera Pinto paralizó sus actividades tras el hallazgo de roedores en las aulas. Estudiantes denuncian graves deficiencias en infraestructura y exigen soluciones definitivas al SLEP Llanquihue.
La dirección del Liceo Ignacio Carrera Pinto de Frutillar confirmó la suspensión de todas sus actividades académicas este martes, tras el hallazgo de roedores vivos y vestigios de plaga en las salas de clases. La medida busca resguardar la salud de los estudiantes ante una crisis sanitaria que se suma a fallas estructurales históricas en el recinto.
El anuncio de la suspensión coincidió con una movilización pacífica organizada por los alumnos en las afueras del establecimiento. Los jóvenes exigen soluciones concretas a problemas que afectan su calidad de vida y el desarrollo normal de sus estudios bajo la administración del Servicio Local de Educación Pública (SLEP) Llanquihue.
Natalia Sánchez, presidenta del Centro de Alumnos, y Laura Rodríguez, encargada de Convivencia Escolar, lideraron la denuncia pública sobre las condiciones que enfrentan a diario. Según las representantes, el problema no se limita únicamente a la presencia de roedores en las áreas comunes.
Los manifestantes evidenciaron que el liceo presenta filtraciones de agua y proliferación de hongos en diversas dependencias. Además, recalcaron que los contenedores utilizados como salas de clases carecen de un sistema de calefacción adecuado para las bajas temperaturas de la zona. La alumna Laura Rodríguez da cuenta de la situación que viven.
Luego de reunión de emergencia de la dirección del colegio con representantes del SLEP, con participación alumnos, padres docentes y personal municipal de Frutillar, el Alcalde de la Comuna en este encuentro dispuso medidas de mitigación. Pero la comunidad esta expectante para que se cumplan los compromisos, especialmente porque no quieren soluciones parciales.









