Tras una investigación de varios meses, la Brigada Antinarcóticos detuvo a nueve chilenos que trasladaban droga desde la zona central para ser «pateada» con soda cáustica y bicarbonato en laboratorios clandestinos de la Región de Los Lagos.

La Brigada Antinarcóticos de la PDI desmanteló una red criminal dedicada al tráfico y «abultamiento» de estupefacientes en la Región de Los Lagos. El operativo, denominado «Centro Norte», culminó con la detención de nueve personas tras allanamientos en seis comunas de la zona.

Los procedimientos policiales se concentraron en domicilios de Llanquihue, Frutillar, Los Muermos, Fresia, Puerto Varas y Osorno. Según la investigación, los sujetos adquirían la droga en la zona central para luego procesarla en el sur.

El laboratorio rural en Fresia

El centro neurálgico de la organización se ubicaba en un sector rural de la comuna de Fresia. En este lugar, los sujetos montaron un laboratorio artesanal para procesar y aumentar el volumen de la droga.

El subprefecto Pedro Torres, jefe de la Brigada Antinarcóticos de Puerto Montt, en conversación Radio Sago, calificó este inmueble como la «casa madre» de la banda. Su ubicación aislada permitía que los fuertes olores del proceso químico pasaran desapercibidos.

Para el proceso de abultamiento, los delincuentes utilizaban elementos altamente tóxicos como soda cáustica y bicarbonato de sodio. En el sitio se hallaron también cantidades importantes de lidocaína, creatina y cafeína.

Modus operandi y detenidos

La investigación de la Fiscalía SACFI determinó que la banda traía remesas de droga desde la Región Metropolitana y Rancagua. Posteriormente, las sustancias eran intervenidas químicamente para incrementar las arcas comerciales de la estructura.

Entre los nueve detenidos figuran seis hombres y tres mujeres, todos de nacionalidad chilena y mayores de edad. Varios de los imputados mantenían órdenes de aprehensión vigentes por delitos como homicidio y tráfico de drogas.

«Esta era una estructura criminal que llevábamos investigando hace varios meses», señaló el subprefecto Torres. La banda utilizaba departamentos en sectores residenciales y casas en centros urbanos como puntos de acopio y reunión.

Incautación de droga y municiones

En los operativos se decomisaron 750 gramos de clorhidrato de cocaína y 610 gramos de cocaína base. También se incautó un kilo de cannabis sativa, balanzas de precisión y una prensa hidráulica.

Además de la droga, la PDI encontró 178 cartuchos de munición de calibres .357 y 9 mm. Los detectives incautaron más de 3 millones de pesos en efectivo y dos automóviles, uno de ellos con encargo por robo.

«El traficante está causando un daño a la salud pública y a las futuras generaciones», advirtió Torres sobre el peligro de estas sustancias. La mezcla de droga con soda cáustica representa un riesgo neuronal y orgánico severo para los consumidores locales.