El Juzgado de Garantía de Osorno decretó la prisión preventiva para dos nuevos detenidos en el marco de la «Operación Pandora», una indagatoria que busca desarticular una red de explotación sexual infantil en la Región de Los Lagos.

Ambos imputados, de nacionalidad chilena y de 42 y 52 años de edad, fueron aprehendidos por detectives de la Brigada de Delitos Sexuales (Brisex) de la Policía de Investigaciones (PDI) tras mantener órdenes judiciales pendientes.

Con estas dos últimas detenciones registradas, la cifra de personas formalizadas en esta causa penal asciende a un total de 11 implicados, de los cuales la gran mayoría permanece bajo la cautelar más gravosa.

Detenciones en Osorno y medidas judiciales

Durante la audiencia de formalización, el tribunal acogió la solicitud de la Fiscalía Local y fijó un plazo de cierre de investigación de 120 días, periodo en el que se continuará recopilando evidencia del caso.

La detención de este dúo se suma a los 9 imputados originales arrestados la semana pasada en un masivo despliegue policial simultáneo que abarcó comunas como Maipú, Calbuco, Concepción, Río Bueno y Osorno.

De ese primer grupo de imputados, que incluye a profesionales como un contador auditor y un ingeniero electrónico, ocho ya cumplen prisión preventiva y una mujer se encuentra bajo arresto domiciliario total por embarazo.

Captación de menores y centro de operación

Según los antecedentes entregados por el Ministerio Público, el grupo delictual centraba sus operaciones en departamentos ubicados en el edificio del antiguo Gran Hotel en el sector céntrico de Osorno.

El modus operandi de la organización consistía en captar a adolescentes de entre 14 y 16 años de edad en situación de extrema vulnerabilidad, algunas de ellas pertenecientes a programas de protección del Estado.

A cambio de someterlas a actos de connotación sexual, los involucrados les suministraban vestuario, alimentación y diversas especies, facilitando y promoviendo la explotación de las menores de edad en la comuna.

Análisis de evidencias y posibles nuevas víctimas

La fiscal jefa de Osorno, María Angélica de Miguel, advirtió que la investigación penal aún no está de ninguna manera agotada y no se descarta la identificación de nuevos implicados o la aparición de otras víctimas.

Actualmente, detectives especializados de la PDI realizan peritajes a más de 100 dispositivos tecnológicos incautados, que incluyen discos duros, teléfonos celulares, computadores y memorias de almacenamiento.

El análisis forense de estos equipos tecnológicos y las cámaras de seguridad del recinto céntrico resultará clave para determinar los roles de cada uno de los 11 imputados en la estructura criminal.

Las autoridades locales recalcaron que el resguardo de la identidad de las víctimas es prioritario en este proceso judicial, mientras se espera el desarrollo de las diligencias decretadas para los próximos meses.