En entrevista con el programa Campo al día de Radio Sago, el presidente de Chilealimentos, Juan Manuel Mira, detalló las gestiones realizadas ante la ministra de Energía, Jimena Rincón, para ajustar el horario de punta eléctrica. La iniciativa busca reducir los elevados sobrecostos que enfrentan las plantas procesadoras durante el periodo de cosechas.
Actualmente, el régimen de hora punta rige entre abril y agosto, de 18:00 a 22:00 horas, afectando la competitividad de la agroindustria. Según expuso el dirigente, la norma resulta obsoleta, ya que estudios de la Comisión Nacional de Energía (CNE) señalan que la demanda máxima nacional ocurre hoy entre las 13:00 y las 17:00 horas.
El impacto de esta tarifa coincide con el cierre de temporadas clave como el concentrado de tomate y las frutas congeladas. Frente a estos costos, algunas industrias disminuyen su nivel de procesamiento o recurren a generadores a diésel, lo que incrementa las emisiones de carbono.
Sobre este requerimiento, Mira indicó que las autoridades mostraron disposición para abordar el tema dentro de las medidas orientadas a dinamizar la productividad del país.
Flexibilidad laboral y volumen de exportaciones
Junto al factor energético, el gremio que representa a más de 60 empresas planteó la necesidad de adecuar la normativa laboral a los ciclos de cosecha. La propuesta busca permitir acuerdos entre trabajadores y empresas para organizar jornadas intensivas en época estival y compensar en invierno, citando como referente el modelo de Nueva Zelanda.
Los alimentos procesados constituyen el tercer sector exportador de alimentos de Chile, posicionándose detrás del salmón y la fruta fresca. La industria genera envíos por cerca de US$ 3.500 millones anuales en productos como congelados, conservas, pulpas y jugos concentrados.
El mercado de Estados Unidos representa el 20% de los envíos del sector, alcanzando aproximadamente US$ 600 millones cada año. A su vez, las empresas avanzan en la diversificación de destinos hacia mercados emergentes como la India.
Desafíos en infraestructura hídrica
Desde la asociación gremial destacaron también la importancia de avanzar en infraestructura hídrica para asegurar el suministro de agua. En Chile, la superficie cultivable bajo riego no alcanza el millón de hectáreas, lo que exige optimizar la gestión del recurso.
Pese a los requerimientos de regulación e infraestructura, la agroindustria chilena registra un crecimiento promedio cercano al 7% anual en la última década. El país lidera las exportaciones mundiales de ciruelas secas y se ubica entre los principales productores de pulpa y jugo concentrado de manzana.
El sector permanece a la espera de definiciones regulatorias que permitan sostener la competitividad de la oferta exportadora en los mercados internacionales.









