Clima, suelo apropiado, pasión, capital y “espaldas”es el desafío de reconversión al sector frutícola.

Los secretos para lograr el éxito son el clima, suelo apropiado, pasión, capital y “espaldas” para esperar el retorno a lo menos en 5 años, es el desafío de la reconversión al sector frutícola que aparece como la tierra prometida para los productores.
Emprender no es fácil, menos aun reconvertirse cuando el escenario cambia, especialmente cuando las condiciones que enfrentan los ganaderos y productores lecheros están obligando a muchos a buscar un nicho más rentable.
Otros inversionistas o productores ven con buenos ojos esta parte del país porque tiene agua, la cual escasea en la zona central, por ello ya se habla de la nueva frontera de la fruta. Para CRISTIAN PARRA, director de la Sociedad Agrícola y Ganadera de Osorno la fruticultura no es para toda el área geográfica de la zona sur, porque existen microclimas y solo para algunos frutales, por eso hay que hacer estudios climáticos y de suelo.

Primero entonces- agrega Cristina Parra – hay que saber si el campo sirve o no sirve, estudio de factibilidad técnica y económica, cuanta plata debe invertir y tener espaldas a los menos 5 años para esperar el retorno, con incluso hasta 30 millones de pesos de inversión por hectárea, dependiendo del cultivo.

Una hectárea de Arándanos puede significar una inversión de 11 a 15 millones de pesos- agrega PARRA- por la densidad de plantas. Una cosa es establecer el huerto y otra cosa mantenerlo hasta que entre en producción y en régimen – señala – pero aparte de eso debe habilitarse el campo para cumplir una serie de normas, ya que se producirá un producto para consumo humano. El arándano y las cerezas son perecibles y se debe contar con todas las condiciones necesarias. Remarcó que la fruticultura no solo es para grandes inversionistas porque también los pequeños pueden asociarse, pero en definitiva hay que creer en un proyecto y colocar la cuota de pasión suficiente.

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