El organismo fiscalizador objetó nuevamente la investigación administrativa sobre el fallecimiento de Hugo Morales, el trabajador que perdió la vida tras sufrir un infarto en el Palacio de Gobierno en septiembre de 2024.
La Contraloría General de la República ha determinado, por tercera ocasión consecutiva, el rechazo del sumario interno realizado por la Presidencia de la República. La resolución se centra en el expediente administrativo que busca esclarecer las circunstancias del deceso de Hugo Morales.
Morales, quien se desempeñaba como gásfiter en la sede de gobierno, falleció en septiembre de 2024 a causa de un ataque cardíaco fulminante. Desde entonces, el proceso administrativo ha enfrentado diversos cuestionamientos técnicos por parte del ente contralor.
Nueva objeción del ente fiscalizador
Esta tercera negativa por parte de la Contraloría representa un revés administrativo significativo para el equipo jurídico de La Moneda. El rechazo implica que la investigación presentada aún no cumple con los estándares legales y de rigurosidad exigidos.
El proceso administrativo tiene como objetivo principal determinar responsabilidades o fallas en los protocolos internos del palacio presidencial. No obstante, la devolución del informe sugiere que existen cabos sueltos o falta de antecedentes en la indagatoria.
Hasta el momento, el caso de Hugo Morales sigue sin una resolución definitiva por parte del organismo fiscalizador. La demora en la aprobación del sumario ha generado expectación sobre la calidad de las investigaciones internas de la Presidencia.
Antecedentes del caso Morales
El fallecimiento de Hugo Morales ocurrió mientras cumplía sus funciones laborales en septiembre de 2024. El diagnóstico médico confirmó en su momento que la causa de muerte fue un ataque cardíaco ocurrido dentro del recinto.
A raíz del incidente, se activaron los protocolos correspondientes para evaluar las condiciones de trabajo y seguridad en el lugar. Sin embargo, el hecho de que el sumario haya sido rechazado tres veces indica dificultades en el esclarecimiento oficial de los hechos.
La transparencia en este proceso es considerada clave debido a la naturaleza del lugar donde ocurrió la tragedia. Diversos sectores han seguido de cerca el avance de estas diligencias administrativas que hoy vuelven a foja cero.
Implicancias de la resolución
En términos de derecho administrativo, un tercer rechazo es una situación inusual que obliga a reformular los criterios de la investigación. La Presidencia deberá ahora subsanar todas las observaciones planteadas por los fiscalizadores de la Contraloría.
El organismo contralor ha sido estricto en la revisión del expediente para asegurar que se ajuste a la normativa vigente. Esta decisión posterga nuevamente el cierre del capítulo administrativo relacionado con el deceso del funcionario.
Se espera que tras esta nueva notificación, la Presidencia presente una versión corregida que permita finalmente dar curso legal al sumario. La resolución final será determinante para establecer la postura oficial del Estado ante este lamentable fallecimiento.









