La Municipalidad de Osorno confirmó la salida definitiva de dos trabajadores tras detectarse la manipulación de registros internos para obtener jornadas libres de forma irregular. La Brigada de Delitos Económicos de la PDI lidera las diligencias penales para determinar el alcance del fraude.

La Municipalidad de Osorno concretó la desvinculación de dos funcionarios tras detectar una intervención deliberada en los sistemas informáticos de la corporación. Los involucrados alteraron los registros de asistencia para generar jornadas libres de manera irregular.

El caso, que ya se encuentra bajo investigación del Ministerio Público, ha derivado en una arista penal que busca establecer responsabilidades más allá del ámbito administrativo. Las diligencias quedaron a cargo de la Brigada de Delitos Económicos (Bridec) de la Policía de Investigaciones (PDI).

Manipulación de sistemas y fallos internos

Respecto a la situación de los funcionarios desvinculados, el alcalde de Osorno, Jaime Bertín, aclaró que el hecho no consistió en un «hackeo», sino en una intervención deliberada de un par de funcionarios en secciones específicas del software para alterar pautas de control interno.

Asimismo, dijo detalló que se instruyó un sumario que determinó la destitución de los implicados. Aunque los funcionarios apelaron, el alcalde destacó que la municipalidad ganó los recursos ante la Corte de Apelaciones y la Corte Suprema, quedando las desvinculaciones a firme.

  • Acciones legales y penales
  • Paralelamente al sumario, Bertín indicó que se presentó una denuncia ante la Fiscalía, la cual lidera una investigación que cuenta con el apoyo de la PDI. Bertín señaló que, una vez que el Ministerio Público decida si procede la formalización, el municipio evaluará los pasos a seguir, incluyendo informar al Consejo de Defensa del Estado.
  • El jefe comunal enfatizó que en su administración «a nadie se le perdona absolutamente nada» y que se actúa con todo el rigor de la ley ante errores de este tipo.
  • Además, informó que se solicitó a las empresas proveedoras de software fortalecer la seguridad de las plataformas tras detectarse una «ventana tecnológica» que permitió la vulneración, subrayando que el perfeccionamiento de los controles internos es una tarea permanente.