La Corte de Apelaciones de Valdivia confirmó la sentencia que condena al exgendarme Harold Lallo Momberg Cid a penas que suman más de 8 años de cárcel. El tribunal lo halló culpable de delitos consumados de cohecho y apremios ilegítimos ocurridos en el recinto penitenciario local.

El fallo unánime de la Primera Sala descartó los recursos de nulidad presentados por la defensa del imputado. Los ministros Samuel Muñoz, Oscar Castro y el abogado Juan Andrés Varas ratificaron lo resuelto originalmente por el Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Valdivia.

Detalle de las penas impuestas

Momberg Cid deberá cumplir una pena de 5 años y un día de presidio efectivo en su calidad de autor de dos delitos de cohecho. Estos hechos fueron perpetrados en enero de 2020 al interior del Complejo Penitenciario de la ciudad.

A esta sanción se suma una segunda condena de 3 años y un día de reclusión por apremios ilegítimos contra internos. Estos ilícitos se registraron en dos jornadas distintas: el 5 de noviembre de 2019 y el 22 de enero de 2020.

Además del tiempo en prisión, el condenado recibió la inhabilitación absoluta perpetua para cargos públicos. También deberá cancelar una multa de $200.000 como parte de las accesorias legales dictaminadas por la justicia.

Cobros ilegales y agresiones

La investigación acreditó que, previo al 22 de enero de 2020, el entonces cabo 2° sorprendió a un interno con un teléfono celular. Ante el hallazgo, el funcionario le exigió el pago de $50.000 para permitirle conservar el dispositivo.

Debido a que el recluso no realizó el pago en el plazo estipulado, el gendarme encargó a otros internos agredirlo. El ataque resultó en una herida cortante en la zona dorsal de la víctima, de carácter leve.

Posteriormente, el 23 de enero de 2020, Momberg Cid solicitó otros $50.000 al mismo afectado. En esta ocasión, el dinero era a cambio de trasladarlo a un módulo seguro para evitar nuevas agresiones físicas.

Vulneración de derechos fundamentales

Otro hecho clave ocurrió el 5 de noviembre de 2019, cuando el acusado ingresó a nueve reclusos a un módulo específico. Lo hizo a pesar de saber que serían atacados, lo que derivó en múltiples lesionados.

La defensa intentó anular el juicio argumentando errores en la aplicación del derecho y en la valoración de las pruebas. No obstante, la Corte determinó que el fallo original estaba debidamente motivado y respaldado.

El tribunal destacó la existencia de versiones de víctimas, testimonios de contexto penitenciario y antecedentes médicos. Con esta resolución, la sentencia de cárcel efectiva queda firme contra el exfuncionario de Gendarmería.