Laboratorio de Plaguicidas INIA desarrolla banco de datos para detección temprana de plaguicidas en alimentos.

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El equipo de profesionales del Laboratorio de Residuos, plaguicidas y Medio Ambiente del Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA), trabaja actualmente en el desarrollo de un banco de datos que permitirá en terreno identificar los plaguicidas presentes en alimentos, vegetales, agua y suelo, un procedimiento que entregará respuestas más rápidas y oportunas a las entidades y agricultores que envían muestras para analizar desde todo el país.
Esta modernización está encabezada por Rafael Melo, encargado de la línea de inocuidad en la cuestión e investigador del Área Nacional de Alimentos del Futuro de INIA, que se enmarca en lo que se denomina nanotecnología. “Lo que estamos haciendo es utilizar nanopartículas fluorescentes como receptores. Estas las hacemos interactuar con los plaguicidas y gracias a esa interacción obtenemos las señales ópticas que nos permiten identificar la molécula correspondiente al pesticida investigado. Cada receptor, al interactuar con el plaguicida, genera diferentes señales y patrones únicos. Con esa información, construiremos nuestro banco de datos (big data) para comparar e identificar antes qué plaguicida nos enfrentamos en una muestra”, detalló sobre el funcionamiento de esta nueva técnica.
El especialista sostuvo que utilizando este procedimiento el laboratorio podrá a futuro entregar respuestas más rápidas a las empresas y agricultores, y permitirá también anteponerse a situaciones con muestreo en terreno. “Esta tecnología no requiere tanto equipamiento, tiempo ni de personal especializado como las metodologías tradicionales, por ende es un beneficio bastante importante en cuanto al costo. Además, una vez construido el banco de datos la información se puede cargar en dispositivos de fácil desplazamiento para analizar muestras en terreno, lo que es bastante ventajoso para la detección temprana”.
María Teresa Pino, Jefa del Área Nacional de Alimentos del Futuro, expresó al respecto que “este proceso de modernización será un gran apoyo para el sector agroalimentario, porque permitirá agilizar el proceso de análisis y con ello la inocuidad de los alimentos a un costo inferior a lo que cuestan hoy. Estos avances son señales concretas de nuestro compromiso por entregar nuevas alternativas a productores, agricultores y empresas para que tengan a mano nuestras capacidades y nuevas tecnologías para la producción de alimentos de gran calidad”.
Este proceso de modernización del Laboratorio de Residuos, Plaguicidas y Medio Ambiente de INIA se realiza con el apoyo del fondo de Iniciación de ANID (Fondecyt). El levantamiento de los patrones y la construcción del bando de datos contemplan un periodo de 3 años de ejecución y sería la primera experiencia en Chile en esta materia.
Esta técnica puede ser aplicada para detectar plaguicidas, metales y otros componentes en alimentos, agua y suelo. Todo va a depender de la calidad de los receptores en generar señales ópticas distintas para cada una de las moléculas investigadas.

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