Un total de 3.759 camiones y cerca de 6.000 vehículos menores, con más de 32.000 personas como pasajeros, fueron atendidos entre el 20 de julio y el 18 de agosto en el Paso Internacional Cardenal Samoré, según información entregadada esta tarde por el Delegado Presidencial Provincial de Osorno, Alejandro Rehbein.

El complejo fronterizo ubicado en la provincia de Osorno absorbió el flujo de carga y pasajeros hacia el sur del país, priorizando el abastecimiento de insumos médicos y alimentos para las regiones australes. Así, el cruce se transformó en la pieza clave para la conectividad nacional durante el último mes, en el que se registró eel cierre de otros pasos fronterizos al norte de la provincia, afectados por intensas condiciones climáticas, especialmente el Paso Internacional Los Libertadores, en la Región de Valparaíso.

«Como gobierno de Chile hemos priorizado también que pase la carga más importante, esto es los alimentos perecibles e insumos médicos que necesitan los hospitales de las regiones de Aysén y Magallanes», destacó la autoridad provincial.

Para enfrentar este aumento sostenido de la demanda, la Delegación Presidencial Provincial coordinó un despliegue extraordinario de los servicios públicos en la zona cordillerana de la provincia de Osorno; es así que el personal del complejo debió extender sus jornadas laborales para garantizar una atención continua y segura, una gestión enfocada en mantener la operatividad a pesar de las nevazones e intensas precipitaciones.

El delegado Alejandro Rehbein destacó la disposición de los equipos técnicos y la paciencia de los usuarios, frente a los tiempos de espera más prolongados de lo habitual; poniendo en valor la coordinación institucional y el esfuerzo humano detrás de este trabajo conjunto, expresó la autoridad presidencial provincial de Osorno.

Con la reciente reapertura del paso Los Libertadores, se proyecta que el tráfico por el paso fronterizo Cardenal Samoré, comience a descomprimirse de forma gradual en los próximos días.