Alrededor de 20 organizaciones sociales y comités vecinales del sector Francke, en Osorno, formalizaron una denuncia ante la Autoridad Sanitaria a través de su plataforma web, respaldados por la Red Ambiental, para exigir la identificación de graves hedores ambientales, según confirmó el Presidente de la ONG, Ricardo Becerra.

La acción conjunta busca que los organismos competentes ejecuten inspecciones en terreno tras el incremento de las emanaciones, las cuales se intensificaron durante este año y afectan a todo el sector, con especial impacto en la zona norte.

Según detallaron dirigencias locales, los episodios aumentan en las madrugadas entre las 06:00 y las 07:00 horas, además de las tardes a contar de las 19:00 horas, impidiendo mantener ventanas abiertas o utilizar espacios públicos.

Olores a descomposición y descarte de alcantarillado

La presidenta del Comité de Desarrollo de Francke, Evelyn Salvo, explicó que el problema no responde a las redes sanitarias habituales y calificó las emanaciones como un hedor similar a la «putrefacción de carne».

«Generalmente tenemos problemáticas en primavera o verano, pero este año fue bastante más fuerte y comenzó en pleno invierno tras excavaciones realizadas en el sector. No somos un ente fiscalizador, por eso pedimos que se investigue», señaló Salvo.

Entre los vecindarios más expuestos figuran las familias que recientemente habitaron los primeros 180 departamentos entregados en la zona norte de Francke, así como niños que han debido suspender sus actividades en plazas locales.

Coordinación comunitaria y revisión de industrias

Por su parte, la presidenta del Comité de Seguridad de Francke, Olga Zúñiga, precisó que se han realizado reclamos previos a la empresa sanitaria Suralis, cuyos chequeos y lavados de cámaras confirmaron un funcionamiento correcto.

«Sabemos diferenciar el olor a alcantarillado o los desechos lácteos que históricamente se asociaban a empresas del sector. Esto es distinto, es un olor a descomposición y los vecinos están preocupados al no haber respuestas claras», indicó Zúñiga.

Históricamente, la comunidad asociaba estas situaciones a la planta de elevación de agua o a la procesadora Soprole; sin embargo, las dirigencias aclararon que dichas entidades han ejecutado trabajos técnicos y no registran responsabilidad en la contingencia actual.

Fiscalización e investigación en terreno

Frente a la falta de certezas, comités de desarrollo, de seguridad y juntas de vecinos decidieron articularse por primera vez para solicitar un seguimiento exhaustivo que permita individualizar las fuentes de contaminación.

La presentación ingresada al portal de la Autoridad Sanitaria busca que los fiscalizadores se desplieguen en el polígono urbano para evaluar la calidad del aire e inspeccionar eventuales focos industriales o acopios no autorizados.

La comunidad organizada se mantendrá atenta al inicio de los sumarios e inspecciones ambientales para resolver la problemática que aqueja a los habitantes de Francke.