Durante su presentación ante la Comisión de Educación del Senado, el rector Egon Montecinos detalló que el grupo que violentó a la ministra de Ciencias estaba integrado por sujetos externos y escolares, tras el retiro de los dirigentes universitarios.

Detalles ante el Senado

El rector de la Universidad Austral de Chile (UACh), Egon Montecinos, entregó un informe pormenorizado sobre los hechos de violencia que afectaron a la ministra de Ciencias, Jimena Lincolado Pilquán, el pasado 8 de abril, en campus valdivia.

Según el relato institucional, la visita ministerial transcurrió con normalidad hasta el término de la conferencia inaugural. En ese momento, manifestantes ingresaron al Aula Magna mediante una puerta de emergencia abierta desde el interior.

Montecinos explicó que, si bien inicialmente hubo cerca de 200 manifestantes, la mayoría se retiró tras un diálogo con la rectoría. Sin embargo, dijo, el conflicto escaló durante la evacuación, cuando el número de personas se redujo a un grupo más radicalizado.

Identificación de los agresores

La autoridad académica enfatizó que, en el momento del egreso de la ministra, permanecían entre 40 y 50 personas en el acceso principal, sosteniendo ante los parlamentarios que «aparentemente también había estudiantes secundarios» en dicho grupo.

Consultado por precisiones, Montecinos indicó que indagaciones internas y relatos de los propios dirigentes estudiantiles confirmaron la presencia de personas externas. «Las personas que se quedaron no eran de la universidad», afirmó categóricamente el rector durante la sesión.

La UACh, afirmó Montecinos, es un espacio abierto donde circula transporte público, lo que facilita el acceso de personas ajenas a la comunidad académica, descartando que los actos de violencia tuvieran una motivación institucional de carácter ideológico.

Acciones legales e investigación interna

Respecto a las sanciones, la universidad instruyó una investigación interna el 9 de abril a cargo de un fiscal de la Dirección Jurídica. El sumario contempla medidas que van desde amonestaciones verbales hasta la exmatriculación de los responsables.

En el ámbito judicial, el rector compareció como testigo ante el Ministerio Público el 10 de abril para colaborar con la justicia. La institución puso a disposición de la fiscalía todos los registros audiovisuales y antecedentes del incidente.

Sobre la presentación de querellas, Montecinos aclaró que la UACh no ha interpuesto acciones legales directas por limitaciones del régimen jurídico penal. La persecución de los delitos corresponde al Ministerio Público, según el diseño constitucional vigente.

Refuerzo de la seguridad en el campus

Como respuesta inmediata, la casa de estudios anunció una revisión profunda de sus protocolos de seguridad aprobados por el OS10. Se contempla aumentar la dotación de guardias y la redistribución estratégica de cámaras de vigilancia en puntos críticos.

Además, se implementará un plan integral de convivencia estudiantil que incluirá jornadas de trabajo en diversas facultades. El objetivo es fortalecer los mecanismos de mediación y prevenir que demandas sociales deriven en actos violentos.

La Superintendencia de Educación Superior mantiene una fiscalización en curso y recibirá el informe formal de la universidad.