El vicepresidente de la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA), José Miguel Stegmeier, alertó sobre un incremento de hasta un 40% en los costos de inversión, lo que sitúa a los cultivos anuales en niveles de rentabilidad negativa.
El sector agrícola chileno enfrenta uno de sus periodos más complejos debido al alza sostenida en el precio de los insumos básicos, especialmente los fertilizantes. José Miguel Stegmeier, calificó la actual temporada como la más difícil para iniciar procesos de siembra por factores externos.
Según el dirigente, los costos de inversión actuales son entre un 35% y un 40% más altos que en años anteriores. En el caso del trigo, los costos por hectárea han alcanzado el valor equivalente a 80 quintales, cifra que supera el criterio nacional de producción.
Alza crítica en el precio de la urea
El impacto más severo se registra en la urea, cuyo valor se ha triplicado en el mercado nacional. Antes del conflicto bélico en Europa, la tonelada de este insumo promediaba los 400 mil pesos, pero actualmente se cotiza entre 1,2 y 1,4 millones de pesos.
Esta situación se ve agravada por la escasez de otros nutrientes esenciales para el suelo, como los fosforados, potásicos y magnesios. «Sin fosforados no se puede sembrar; son absolutamente esenciales para los suelos del sur», explicó Stegmeier.
Exigen transparencia en el stock nacional
Stegmeier señaló que existe una preocupación por posibles prácticas especulativas a nivel mundial, más allá de las dificultades logísticas. Aunque el 20% de los fertilizantes circulan por el estrecho de Ormuz, el impacto en los precios parece desmedido frente a dicho porcentaje.
Desde la SNA han solicitado la intervención de la Oficina de Estudios y Políticas Agrarias (ODEPA) para transparentar el stock real de fertilizantes en Chile. El gremio busca conocer cuánta mercadería existe en bodegas y cuánta viene en tránsito en barcos.
Riesgo en las superficies de siembra
La incertidumbre podría provocar una disminución en las hectáreas sembradas y una caída en los rendimientos por falta de fertilización adecuada. Las zonas de secano y precordillera en las regiones del Maule, Biobío y La Araucanía son las más vulnerables ante este escenario.
Además de los fertilizantes, el sector lidia con el incremento superior al 50% en el precio del petróleo. Ante esto, los agricultores han solicitado al Gobierno restablecer la posibilidad de descontar el impuesto específico al combustible para uso interno en predios.
Financiamiento y futuro del sector
El gremio también apunta a la necesidad de nuevas herramientas financieras para recuperar el capital de trabajo de los productores. «Muchos agricultores van a quedar paralizados y tienen que volver a armar capital de trabajo», advirtió el representante de la SNA.
El éxito de la temporada dependerá ahora de la evolución de los precios internacionales de los cereales y de la disponibilidad de insumos para las próximas siembras de primavera, como el maíz y la remolacha.









