Marlene Manquemilla se manifestó frente a la Fiscalía Regional solicitando el cambio de la persecutora a cargo, denunciando estancamiento en la investigación y filtraciones de datos tras la muerte de Javier Figueroa.
En una jornada marcada por la protesta, la familia del sargento de Carabineros Javier Figueroa Manquemilla se apostó en las afueras de la Fiscalía Regional de Los Lagos este viernes 15 de mayo.
La movilización, encabezada por su madre, Marlene Manquemilla, tuvo como objetivo principal solicitar formalmente la salida de la fiscal Nathalie Yonsson de la investigación penal.
El hecho que originó la causa ocurrió la madrugada del 11 de marzo en el paso ferroviario de Puerto Varas, donde el uniformado fue hallado sin vida tras un procedimiento policial y con un impacto de bala en su cabeza, herida que finalmente le costó la vista siete días después.
A dos meses del deceso, la familia acusa una falta de avances concretos y critica el manejo de la información reservada por parte del Ministerio Público.
Críticas por falta de avances y filtraciones
Marlene Manquemilla expresó su profundo descontento con la gestión de la fiscal Yosson, señalando que la investigación no ha mostrado resultados satisfactorios en los últimos 60 días. «Lo único que quiero es que cambien a la fiscal», sentenció la madre tras sostener una reunión con la misma fiscal Yonsson y con representantes de Carabineros y de la PDI en Puerto Montt.
Sin embargo, desde el Ministerio Público
La familia también exigió explicaciones por la filtración de antecedentes a la prensa, los cuales apuntaban a una tesis de suicidio, pese a que la causa mantiene carácter de reservada. Según los manifestantes, estas divulgaciones vulneran el deber de reserva y afectan la integridad del proceso judicial en curso.
Descarte de la tesis del suicidio
Para la madre del sargento Figueroa, la posibilidad de un suicidio es inexistente, describiendo a su hijo como una persona alegre y sin signos de depresión. «A mi hijo lo mataron. Esto fue una emboscada que le hicieron y hay gente involucrada», declaró Manquemilla en entrevista con Radio Sago.
La defensa de la familia sostiene que existen elementos que apuntan a la intervención de terceros, mencionando hallazgos técnicos en el teléfono del uniformado. Se determinó que llamadas al 133 se realizaron desde el celular del sargento, pero sin tarjeta SIM, dispositivo que luego apareció dentro de su mochila.
Investigación de oficio por el Ministerio Público
Ante las revelaciones de esta semana la fiscal regional, Carmen Gloria Wittwer, informó esta jornada que instruyó una investigación de oficio para esclarecer la eventual filtración de datos. El objetivo es identificar si la vulneración del secreto provino de actores internos o externos que accedieron a la carpeta investigativa.
Desde el Ministerio Público aclararon que esta indagatoria administrativa no confirma ni descarta la veracidad de la información publicada en medios. En paralelo, se mantienen pendientes peritajes fundamentales, como el análisis de restos de ADN, que serán claves para ratificar o descartar la participación de terceros.
Cabe mencionar que el Diario El Llanquihue dio a conocer que a 200 funcionarios de Carabineros se le tomaron muestras de ADN para realizar una «limpieza forense» del sitio del suceso.
El caso sigue bajo estricta vigilancia de la comunidad de Puerto Varas, mientras la familia asegura que no depondrá sus acciones hasta obtener justicia y transparencia total sobre lo ocurrido aquel 11 de marzo.









