Los funcionarios de las provincias de Osorno, Llanquihue y Palena denuncian que el Decreto 333 del Ministerio de Hacienda reduce drásticamente los fondos para programas en consultorios, contradiciendo las promesas de las autoridades sanitarias.
La Confederación Nacional de Funcionarios y Funcionarias de la Salud Municipal (Confusam) Regional Lago Llanquihue se declaró en estado de alerta tras la filtración del Decreto 333 del Ministerio de Hacienda. El documento, fechado el 24 de abril de 2026, instruye un recorte presupuestario de más de 18.000 millones de pesos destinados a la atención primaria.
Esta medida impacta directamente a las provincias de Osorno, Llanquihue y Palena, donde los trabajadores expresaron su profunda preocupación por la estabilidad del sistema público. Según la organización, el recorte está dirigido a programas específicos que aún no han sido transparentados por el Gobierno.
Impacto en la atención de pacientes
El presidente regional de Confusam, Jury Nova Hurtado, señaló que es esencial contar con información fidedigna que no se contradiga entre los distintos ministerios. El gremio advierte que esta reducción de fondos afectará la capacidad de respuesta y agravará problemas estructurales de salud.
Entre las áreas críticas en riesgo se encuentran la pesquisa temprana de cáncer, el abordaje de la crisis de salud mental y el seguimiento de enfermedades crónicas. Los funcionarios sostienen que «cada peso recortado hoy en salud, llevará mañana a gastar el doble» debido a la falta de prevención.
Denuncian contradicciones del Gobierno
La organización cuestionó las declaraciones de la ministra de Salud, May Chomalí, quien habría asegurado previamente que no existirían ajustes que afectaran a los usuarios. Sin embargo, el decreto firmado por el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, confirmaría la disminución de recursos para el sector.
«Necesitamos explicaciones al respecto y que el Ministerio transparente cuáles serán los programas recortados», manifestó Jury Nova a través de un comunicado oficial. Los trabajadores calificaron la situación como un «recorte brutal» que no permite asegurar la continuidad operativa de los establecimientos.
Crisis por costos operacionales
A la reducción presupuestaria se suma el congelamiento del per cápita basal por dos años y el alza sostenida en los costos de insumos básicos. El incremento en el precio de los combustibles ha generado un fuerte desequilibrio en las proyecciones financieras de la salud municipalizada.
La Confusam regional hizo un llamado a alcaldes, diputados y senadores de la zona para que se pronuncien sobre el impacto de este decreto en la región. Sostienen que no permitirán el desmantelamiento de un sistema que atiende a la mayoría de la población del país.
Se espera que en las próximas jornadas los gremios de la salud realicen nuevas movilizaciones si no se obtiene una respuesta clara por parte de las autoridades nacionales.









