Un programa de $460 millones aprobado por el Consejo Regional para frenar al visón americano en la provincia de Chiloé lleva casi un año paralizado por trámites administrativos. El consejero Javier Cabello advirtió sobre el incremento de ataques a gallineros y el severo impacto en la fauna silvestre nativa.
Traba administrativa frena recursos de control
Un presupuesto de cerca de 460 millones de pesos, destinado al control del visón americano en la provincia de Chiloé, permanece paralizado tras casi un año de tramitación administrativa.
La iniciativa, aprobada por el Consejo Regional (CORE) de Los Lagos para un periodo de ejecución de dos años, busca mitigar los daños causados por esta especie exótica invasora.
Sin embargo, el plan diseñado para ser ejecutado por el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) se encuentra frenado debido a observaciones formuladas por la Contraloría General de la República.
El organismo fiscalizador cuestionó la fundamentación del proyecto respecto a su foco productivo, área postulada a través de la División de Fomento e Industria del Gobierno Regional.

Un año perdido en plena temporada reproductiva
El consejero regional por Chiloé y médico veterinario, Javier Cabello, advirtió en el programa Campo al día de Radio Sago sobre las consecuencias de esta demora burocrática.
Cabello explicó que el entrampamiento coincide con la etapa reproductiva de la especie, período en que cada hembra llega a parir entre siete y ocho crías.
«Perdimos un año donde el animal se reproduce, invade y sigue atacando a las aves de corral en los gallineros campesinos», afirmó la autoridad regional.
Actualmente, el Gobierno Regional y el SAG trabajan en la elaboración de los informes técnicos de descargo para responder formalmente a los requerimientos de la Contraloría.
Impacto en la avicultura campesina y la fauna silvestre
El visón americano (Neogale vison) es un carnívoro introducido en Chile durante la década de 1940 para abastecer a la industria peletera.
Tras la liberación o escape no controlado de ejemplares, la especie colonizó diversos territorios del sur del país al no enfrentar depredadores naturales.
En las zonas rurales de Chiloé, el animal genera severas pérdidas económicas en pequeños predios al atacar masivamente gallinas, gansos y patos.
Asimismo, altera los ecosistemas locales al alimentarse de huevos y depredar especies silvestres nativas como cisnes, pidenes y tagüitas en ríos y lagunas.
Llamado a reforzar la protección en predios rurales
A diferencia de Chiloé, las provincias de Osorno y Llanquihue cuentan con programas activos de control financiados por el SAG.
Ante la falta de intervenciones estatales inmediatas en la isla, autoridades sugirieron a los agricultores reforzar la infraestructura de sus gallineros e soterrar mallas protectoras.
El proyecto paralizado contempla capturas estandarizadas, educación comunitaria para diferenciar al visón de animales nativos protegidos y eutanasia farmacológica autorizada.
Se espera que los organismos involucrados resuelvan los requerimientos administrativos en el corto plazo para dar inicio a los operativos en terreno.










